Te esta siguiendo
Zayn, esto no es bueno, ten cuidado; me advierte mi subconsciente, di un
leve golpe en mi cabeza y salí apresurado del edificio.
El puente me quedaba a solo 30 pasos de la gran estructura y 10 pasos más para llegar donde Margaret.
- Quiero un café, por favor, el anterior no lo pude disfrutar.
- Si vi que chocaste de nuevo con esa chica, lo hiciste a propósito- rió.
- No, nada que ver, ella chocó conmigo, ¿La habías visto antes?
- Nunca, creo que es nueva en Bradford, lleva un pequeño mapa consigo.
- Interesante- lleve mi mano izquierda a mi mentón.
Podrías darle una mano, así conocerla mejor y bueno quien sabe que es lo que pueda pasar después. Di otro pequeño golpe en mi cabeza, gire un poco su eje y de nuevo la vi. Corriendo.
- ¡El fin del mundo no es hoy!- grité a su dirección.
- ¿Ah?- se detuvo de golpe.
- Deja de correr mujer, puedes sufrir un accidente- se acercó a mí.
- Tú eres mi accidente, te pillo en todos lados- se cruzó de brazos.
- Obvio que me verás por aquí siempre, si trabajo allí- apunté el edificio.
- Wooh…
- ¿Te llevo?
- ¿A dónde?
- A tu casa, no se, por algo corrías.
- No suelo hablar con desconocidos, ni menos dejar que me lleven.
- No soy un desconocido, ya sabes mi nombre- ladeé la cabeza.
- Esta bien, acepto solo porque voy atrasada.
Nos dirigimos hacía mi Audi A7 Sportwagon color negro, me dio una indicación y eche andar el auto.
- Lo siento mucho por tu camisa- se acomodó en el asiento del copiloto.
- Descuida tengo más.
- ¿Siempre te vistes formal?
- Solo en la semana.
- Aah... bien llegamos, muchas gracias.
- ¿Un kindergarden?, ¿tienes un hijo?
- No, mi hermanito- sonrió para luego bajarse.
Aparqué aún acostado de la calle y me baje para observar la escena.
- Boo, no llegaste tarde – sonrió para luego abrazarla.
- Si, un amigo me trajo, ve a saludar, es el que está apoyado en el capo de ese auto.
- Wooh… un Audi A7 Sportwagon…
- Hola pequeño- le sonreí al niño castaño que miraba con una gran sonrisa mi auto.
- Hola… ¿Cómo te llamas?- me preguntó curioso.
- Zayn, y ¿tú? – me agaché para quedar a su altura.
- Me llamo Hunter- Ese nombre otra vez Zayn.
- ¿Puedo subir?
- Claro ven- abrí la puerta.
- No Hunter, ya nos vamos.
- Déjame llevarlos, es por aventar tus cosas al suelo y además ya esta oscureciendo.
- Si lo planteas de ese modo…
- ¡Si!- gritó su hermano interrumpiéndola.
- Discúlpalo, ama los autos.
- Así que te llamas Boo- me crucé de brazos.
- No, no me llamo así. Hunter me llama así de cariño.
- Y ¿puedo saber el nombre de esta linda doncella?- acaricié su mentón causando un leve rubor en sus mejillas.
- Mi nombre es “____” Ferguson.
- “___”… que lindo nombre- dije mientras observaba sus bellos ojos miel.
- ¡Pi!- nos interrumpió sorpresivamente la bocina.
- ¡Hunter! ¡NO!- regaño a su hermanito causando la infantil risa de él.
Durante el camino, el pequeño niño iba entusiasmado mirando el paisaje mientras su hermana le llamaba la atención.
- No lo regañes tanto “___”, te pondrás vieja antes de tiempo.
- Lo siento, es que me estresa que se mueva tanto.
- Es un niño, déjalo. Pero hay algo que lo puede tranquilizar.
- ¿Qué cosa?
- Música clásica- sonreí.
Prendí
el Stereo, inserte el mp3 en donde tenía distintas canciones clásicas
que comprendían entre Mozart, Vivaldi, Verdi, Beethoven, Bach, Pachebell
y Saliere. Mi suposición era cierta. La música logró calmarlo.
sábado, 17 de agosto de 2013
Capitulo 2
Despertar tarde un día
martes de reunión no es bueno… es horrible, sobre todo si tu padre
trató de despertarte 10 veces. Me va a matar.
Aparqué media cuadra antes del edificio, exactamente cerca del puente. Camine hasta el carrito de Margaret y no falto el regaño de parte de ella.
- 2 horas tarde, nuevo record.
- ¡Tardísimo!- grité.
- Tú amas que tu padre te regañe ¿no?
- Creo que sí- reí.
- ¿Lo mismo de siempre?
- Hoy es martes y los martes son de…
- Café cargado- me entregó mi café.
- Suena un celular… Oh mierd* es el mío.
- Contesta- me ordenó.
- No quiero, es Yasher- junte mis labios formando una sola línea.
- Se va a molestar más si no le contestas- comentó.
- Tienes razón- pulse el botón verde y alejé el celular de mi oreja.
- ¡¿Dónde mierd* estas?!- esta enojado.
- Hasta aquí se escucho- rió Margaret.
- Estoy cerca- acerque el aparato a mi oído.
- Apúrate irresponsable.
- Bla… bla… bla… oh se va la señal… beep, beep…- corté- ok debo irme- pagué el café y comencé a correr.
Camine en sentido contrario, había demasiada gente, por lo que tenía que esquivarlas rápidamente. Me distraje por unos segundos al sentir nuevamente que mi escandaloso celular sonaba. Esta distracción me costo una camisa nueva.
- Mierd*, mierd*, me quemo- me quejé.
- Lo siento, lo siento mucho… ah eres tú, me la debías.
- ¿Ah? ¿Esto es venganza?
- Creo que sí- rió.
- Ok, debo irme, me debes una camisa- seguí corriendo.
Llegue jadeante a la gran oficina, entre sigiloso y me senté en mi acostumbrado puesto, lentamente las miradas se centraron en mí.
- Perdonen la demora, pero tuve un leve accidente- apunté mi camisa.
- Lo bueno es que llegaste antes que Watson.
- ¡¿Qué?! ¿Watson estará aquí?- santa madre…
- Sí, el mismo Watson- sonrió sarcástico mi padre.
- Me niego rotundamente a verlo- golpeé la mesa.
- Lo siento Zayn, ya estoy aquí…
¿Por qué me pasa esto a mí? Lo vi entrar igual de aterrador como siempre, odio su mirada, odio su caminar, simplemente odio a ese hombre que se sentaba al frente de mí. Entró con sus dos guardaespaldas, los tres vestidos de negro, pero claramente el resaltaba entre los dos gorilas. Tenía puesta una corbata roja, sus típicos lentes de sol y un porro en la boca. Se acomodó en la silla de cuerina negra, se saco las gafas y me sonrió con ironía.
- Nos volvemos a ver Malik.
- ¿A qué vienes Watson?
- Ha hacer las pases contigo- arqueó una ceja.
- No confió en la gente que es del bando contrario mío- sentencié.
- Desde el 21 de abril del año pasado, somos del mismo bando Zayn, o ¿Acaso no lo recuerdas?
- Te balearía ahora mismo pero suelo ya no hacerlo- rió irónicamente ante mi declaración.
- Haz cambiado- llevo sus manos al mentón.
- Vete al diablo- me levanté de mi puesto y salí de la oficina de reuniones.
Aparqué media cuadra antes del edificio, exactamente cerca del puente. Camine hasta el carrito de Margaret y no falto el regaño de parte de ella.
- 2 horas tarde, nuevo record.
- ¡Tardísimo!- grité.
- Tú amas que tu padre te regañe ¿no?
- Creo que sí- reí.
- ¿Lo mismo de siempre?
- Hoy es martes y los martes son de…
- Café cargado- me entregó mi café.
- Suena un celular… Oh mierd* es el mío.
- Contesta- me ordenó.
- No quiero, es Yasher- junte mis labios formando una sola línea.
- Se va a molestar más si no le contestas- comentó.
- Tienes razón- pulse el botón verde y alejé el celular de mi oreja.
- ¡¿Dónde mierd* estas?!- esta enojado.
- Hasta aquí se escucho- rió Margaret.
- Estoy cerca- acerque el aparato a mi oído.
- Apúrate irresponsable.
- Bla… bla… bla… oh se va la señal… beep, beep…- corté- ok debo irme- pagué el café y comencé a correr.
Camine en sentido contrario, había demasiada gente, por lo que tenía que esquivarlas rápidamente. Me distraje por unos segundos al sentir nuevamente que mi escandaloso celular sonaba. Esta distracción me costo una camisa nueva.
- Mierd*, mierd*, me quemo- me quejé.
- Lo siento, lo siento mucho… ah eres tú, me la debías.
- ¿Ah? ¿Esto es venganza?
- Creo que sí- rió.
- Ok, debo irme, me debes una camisa- seguí corriendo.
Llegue jadeante a la gran oficina, entre sigiloso y me senté en mi acostumbrado puesto, lentamente las miradas se centraron en mí.
- Perdonen la demora, pero tuve un leve accidente- apunté mi camisa.
- Lo bueno es que llegaste antes que Watson.
- ¡¿Qué?! ¿Watson estará aquí?- santa madre…
- Sí, el mismo Watson- sonrió sarcástico mi padre.
- Me niego rotundamente a verlo- golpeé la mesa.
- Lo siento Zayn, ya estoy aquí…
¿Por qué me pasa esto a mí? Lo vi entrar igual de aterrador como siempre, odio su mirada, odio su caminar, simplemente odio a ese hombre que se sentaba al frente de mí. Entró con sus dos guardaespaldas, los tres vestidos de negro, pero claramente el resaltaba entre los dos gorilas. Tenía puesta una corbata roja, sus típicos lentes de sol y un porro en la boca. Se acomodó en la silla de cuerina negra, se saco las gafas y me sonrió con ironía.
- Nos volvemos a ver Malik.
- ¿A qué vienes Watson?
- Ha hacer las pases contigo- arqueó una ceja.
- No confió en la gente que es del bando contrario mío- sentencié.
- Desde el 21 de abril del año pasado, somos del mismo bando Zayn, o ¿Acaso no lo recuerdas?
- Te balearía ahora mismo pero suelo ya no hacerlo- rió irónicamente ante mi declaración.
- Haz cambiado- llevo sus manos al mentón.
- Vete al diablo- me levanté de mi puesto y salí de la oficina de reuniones.
Capitulo 1 parte 2
¿Definirla en una sola palabra? Definitivamente
esa palabra sería hermosa. Hermosa le queda corto, mejor maravillosa
pero con un genio increíble que es amortiguado por su estatura, ¿Medirá un metro con sesenta y cinco centímetros? ¡Una ternura andante!
- ¡Zayn!- golpeó la mesa mi padre.
- ¿Qué? ¿Qué?- casi caigo de mi silla.
- Además de llegar tarde, no estás tomando atención en este asunto- rieron todos.
- Lo siento Yasher…
- Ok, en lo que estábamos, la idea es hacer perder al Liverpool para ganar la apuesta, Nenad Gracan no rechazará la jugosa oferta.
- Des… ¿No crees que es un poco arriesgado?
- Siempre lo hacemos hijo- rió- ¿Qué podría salir mal ahora?
- Mejor me callo- fruncí el ceño, tome un bolígrafo y comencé ha hacer garabatos en el diario.
Ya estoy aburrido de todo esto, mi padre chasquea los dedos y tiene a 20 babosos en sus pies. No se para que me quiere aquí, pero después de lo que paso en un año no me ha soltado. Me quiere a su lado a pesar de no tomar atención a cada nuevo “negocio” que aparece. Mientras él se centra en sus estúpidos juegos, yo me tengo que centrar en la multinacional que ha dejado claramente de lado…
Observé a mi alrededor y dentro de la sala de reuniones estaban todos sus sabuesos, contando al padre de mi mejor amigo y él, la cual él también está en desacuerdo con lo que hace su padre.
Terminó la dichosa reunión y en la salida me encontré con el mejor de los mejores.
- Hola Zayn- me abrazó.
- Hola Lou ¿Cómo haz estado?
- Cansado con tanto viaje, me aburre y ¿tú?
- Yo, aburrido de esto, me pregunto ¿Por qué no se dedican sus mugrosas empresas y dejan los deportes en paz?
- Es algo que no podemos cambiar Zayn- caminamos hacia la cafetería- es complicado.
- No, no es tan complicado, solo es dejar de hacer algo y centrarse en la multinacional.
- Buen punto.
Llegamos a la cafetería, pedimos unas bebidas y nos sentamos en una de las mesas más alejadas del lugar.
- Oye Zayn¿En qué pensabas durante la reunión?
- ¿Yo? En nada en especial- sonreí por inercia.
- ¿Ok? Mejor dicho ¿En quién pensabas?- mierd* siempre me descubre.
- En nadie…- baje la mirada.
- Te conozco Zayn Malik- se escucho algo ofendido.
-No se como se llama- suspiré- pero es hermosa y tiene un genio detestable.
- Wooh… nuevamente Zayn enamorado- sonrió con satisfacción.
- Enamorado no, pero de que ha llamado mi atención, eso si lo acepto- dije cabizbajo.
- Sabes extraño esos años en donde podíamos hacer de todo…
- ¿Por qué lo dices?
- Porque no teníamos que estar aquí, regidos por esto… no éramos obligados de estar aquí, hasta que por curiosos hicimos algo que no queríamos y ahora nuestros padres no nos sueltan por haberlo hecho.
- Un año… Aún la extraño.
- Aunque ella se llevaba mal conmigo, extraño sus absurdas peleas- sonrió
- ¡Aaaaaah! ¿Por qué mierd* nos metimos en esto Louis?
- Por curiosos- susurró- por la maldita curiosidad.
Ya en la tarde decidimos salir de ese frío lugar y caminar hacía el puente que tanto marco nuestra infancia y adolescencia.
- Hola Margaret- saludamos a la mujer que se encontraba detrás su carrito.
- Hola chicos… Louis hace mucho tiempo que no te veía por aquí.
- Ya sabes, negocios- se encogió de hombros.
- Margaret dame un capuccino simple, por favor.
- Claro- sonrió.
- Y yo quiero un café normal.
- Tomen- entregó los vasos.
- Ten Margaret, quédate con el vuelto.
- ¿Bromeas Zayn?- se sorprendió como siempre.
- ¿No?- sonreí.
- ¡Ay! Zayn, siempre desperdiciando el dinero- me regañó.
- Tú lo necesitas más que yo y eso no se llama desperdicio, se llama pagar por un buen servicio- sonreí nuevamente.
Con Louis nos quedamos mirando el bello paisaje que nos daba la madre naturaleza.
- Ella amaba estar acá- la recordé por unos milisegundos.
- Sabes, a veces creo que hay que dejarla ir y olvidar el mal pasado.
- La recuerdo pocas veces pero de que la extraño, creo que será siempre.
Me gire dando la espalda al lindo paisaje y me encontré con una grata sorpresa. Wooh de verdad es bella.
- Mira Louis, ves a esa castaña que viene allí- le indiqué.
- Claro es linda.
- Solo ¿Linda?
- Lo siento Zayn, tengo ojos solo para Vi- se excuso- pero de que es linda, es linda.
- Es hermosa- balbuceé cuando ella paso por mi lado.
- ¿Qué me miras? ¿Te debo dinero?- se detuvo.
- Tenías razón Zayn, su genio es increíble- rió Louis.
- Aah tú eres él que me boto en la mañana- un leve rubor cubrió sus mejillas.
- ¡Que buen comienzo Zayn!- me pegó una palmada en la espalda.
- Cállate Louis- lo miré fulminante causando la risa de ella y un leve escalofrío en mí.
¡La quiero para mí ahora! Gritó mi subconsciente.
- ¡Zayn!- golpeó la mesa mi padre.
- ¿Qué? ¿Qué?- casi caigo de mi silla.
- Además de llegar tarde, no estás tomando atención en este asunto- rieron todos.
- Lo siento Yasher…
- Ok, en lo que estábamos, la idea es hacer perder al Liverpool para ganar la apuesta, Nenad Gracan no rechazará la jugosa oferta.
- Des… ¿No crees que es un poco arriesgado?
- Siempre lo hacemos hijo- rió- ¿Qué podría salir mal ahora?
- Mejor me callo- fruncí el ceño, tome un bolígrafo y comencé ha hacer garabatos en el diario.
Ya estoy aburrido de todo esto, mi padre chasquea los dedos y tiene a 20 babosos en sus pies. No se para que me quiere aquí, pero después de lo que paso en un año no me ha soltado. Me quiere a su lado a pesar de no tomar atención a cada nuevo “negocio” que aparece. Mientras él se centra en sus estúpidos juegos, yo me tengo que centrar en la multinacional que ha dejado claramente de lado…
Observé a mi alrededor y dentro de la sala de reuniones estaban todos sus sabuesos, contando al padre de mi mejor amigo y él, la cual él también está en desacuerdo con lo que hace su padre.
Terminó la dichosa reunión y en la salida me encontré con el mejor de los mejores.
- Hola Zayn- me abrazó.
- Hola Lou ¿Cómo haz estado?
- Cansado con tanto viaje, me aburre y ¿tú?
- Yo, aburrido de esto, me pregunto ¿Por qué no se dedican sus mugrosas empresas y dejan los deportes en paz?
- Es algo que no podemos cambiar Zayn- caminamos hacia la cafetería- es complicado.
- No, no es tan complicado, solo es dejar de hacer algo y centrarse en la multinacional.
- Buen punto.
Llegamos a la cafetería, pedimos unas bebidas y nos sentamos en una de las mesas más alejadas del lugar.
- Oye Zayn¿En qué pensabas durante la reunión?
- ¿Yo? En nada en especial- sonreí por inercia.
- ¿Ok? Mejor dicho ¿En quién pensabas?- mierd* siempre me descubre.
- En nadie…- baje la mirada.
- Te conozco Zayn Malik- se escucho algo ofendido.
-No se como se llama- suspiré- pero es hermosa y tiene un genio detestable.
- Wooh… nuevamente Zayn enamorado- sonrió con satisfacción.
- Enamorado no, pero de que ha llamado mi atención, eso si lo acepto- dije cabizbajo.
- Sabes extraño esos años en donde podíamos hacer de todo…
- ¿Por qué lo dices?
- Porque no teníamos que estar aquí, regidos por esto… no éramos obligados de estar aquí, hasta que por curiosos hicimos algo que no queríamos y ahora nuestros padres no nos sueltan por haberlo hecho.
- Un año… Aún la extraño.
- Aunque ella se llevaba mal conmigo, extraño sus absurdas peleas- sonrió
- ¡Aaaaaah! ¿Por qué mierd* nos metimos en esto Louis?
- Por curiosos- susurró- por la maldita curiosidad.
Ya en la tarde decidimos salir de ese frío lugar y caminar hacía el puente que tanto marco nuestra infancia y adolescencia.
- Hola Margaret- saludamos a la mujer que se encontraba detrás su carrito.
- Hola chicos… Louis hace mucho tiempo que no te veía por aquí.
- Ya sabes, negocios- se encogió de hombros.
- Margaret dame un capuccino simple, por favor.
- Claro- sonrió.
- Y yo quiero un café normal.
- Tomen- entregó los vasos.
- Ten Margaret, quédate con el vuelto.
- ¿Bromeas Zayn?- se sorprendió como siempre.
- ¿No?- sonreí.
- ¡Ay! Zayn, siempre desperdiciando el dinero- me regañó.
- Tú lo necesitas más que yo y eso no se llama desperdicio, se llama pagar por un buen servicio- sonreí nuevamente.
Con Louis nos quedamos mirando el bello paisaje que nos daba la madre naturaleza.
- Ella amaba estar acá- la recordé por unos milisegundos.
- Sabes, a veces creo que hay que dejarla ir y olvidar el mal pasado.
- La recuerdo pocas veces pero de que la extraño, creo que será siempre.
Me gire dando la espalda al lindo paisaje y me encontré con una grata sorpresa. Wooh de verdad es bella.
- Mira Louis, ves a esa castaña que viene allí- le indiqué.
- Claro es linda.
- Solo ¿Linda?
- Lo siento Zayn, tengo ojos solo para Vi- se excuso- pero de que es linda, es linda.
- Es hermosa- balbuceé cuando ella paso por mi lado.
- ¿Qué me miras? ¿Te debo dinero?- se detuvo.
- Tenías razón Zayn, su genio es increíble- rió Louis.
- Aah tú eres él que me boto en la mañana- un leve rubor cubrió sus mejillas.
- ¡Que buen comienzo Zayn!- me pegó una palmada en la espalda.
- Cállate Louis- lo miré fulminante causando la risa de ella y un leve escalofrío en mí.
¡La quiero para mí ahora! Gritó mi subconsciente.
Capitulo 1
Suelo detenerme en el
mismo puente todos los días solamente para beber y recordar viejos
tiempos con un rico vaso de café, donde la señora más amable que he
visto en la faz de la tierra me atiende.
- Hola Zayn.
- Hola Margaret.
- ¿Lo mismo de siempre?
- Claro, ya me conoces- reí.
- Saliendo un capuccino doble- sonrió.
- ¿Cuándo va a aceptar el local que le ofrezco? Llevo un año esperando su respuesta.
- Ya te dije Zayn, no lo aceptaré por el simple hecho que no quiero causarte molestias- me entregó el café.
- No son molestias Margaret- bebí un sorbo- es para que estés más cómoda.
- Muchas gracias pero no me convencerás- rió- además me agrada la vista y me va bastante bien aquí.
- Bueno, ya sabes cuando quieras te entrego las llaves.
- ¿Cómo ya lo compraste?- preguntó sorprendida.
- Si, hace un año, está intacto- sonreí.
- Tú no cambies ¿He?
- No, no cambio- reí.
Me bebí el café, mire mi reloj un relox plateado y se me hacía tarde, muy tarde.
- Bueno Margaret, nos vem…
- ¡Fíjate en donde caminas!- choqué con una chica haciendo que cayera al suelo.
- Lo siento mucho- traté de levantarla.
- ¡Déjalo así!- se levantó sola.
- Que genio- le entregué sus cosas.
- Lo siento… es que no ha sido una buena mañana.
- Descuida- sonreí mientras retomaba mi camino- Adiós Margaret.
- Que tengas un buen día.
- Señora ¿Quién es ese chico?- escuché.
Me gire ante la pregunta y le respondí:- Zayn- moví mi mano de un lado a otro.
Desde ese día nada fue igual.
- Hola Zayn.
- Hola Margaret.
- ¿Lo mismo de siempre?
- Claro, ya me conoces- reí.
- Saliendo un capuccino doble- sonrió.
- ¿Cuándo va a aceptar el local que le ofrezco? Llevo un año esperando su respuesta.
- Ya te dije Zayn, no lo aceptaré por el simple hecho que no quiero causarte molestias- me entregó el café.
- No son molestias Margaret- bebí un sorbo- es para que estés más cómoda.
- Muchas gracias pero no me convencerás- rió- además me agrada la vista y me va bastante bien aquí.
- Bueno, ya sabes cuando quieras te entrego las llaves.
- ¿Cómo ya lo compraste?- preguntó sorprendida.
- Si, hace un año, está intacto- sonreí.
- Tú no cambies ¿He?
- No, no cambio- reí.
Me bebí el café, mire mi reloj un relox plateado y se me hacía tarde, muy tarde.
- Bueno Margaret, nos vem…
- ¡Fíjate en donde caminas!- choqué con una chica haciendo que cayera al suelo.
- Lo siento mucho- traté de levantarla.
- ¡Déjalo así!- se levantó sola.
- Que genio- le entregué sus cosas.
- Lo siento… es que no ha sido una buena mañana.
- Descuida- sonreí mientras retomaba mi camino- Adiós Margaret.
- Que tengas un buen día.
- Señora ¿Quién es ese chico?- escuché.
Me gire ante la pregunta y le respondí:- Zayn- moví mi mano de un lado a otro.
Desde ese día nada fue igual.
Holis!
Hola, me llamo Laura.
Esta novela es de otra persona pero como me encantó quise ponerla en mi blog, la escritora original es Kay.
Besos!
Esta novela es de otra persona pero como me encantó quise ponerla en mi blog, la escritora original es Kay.
Besos!
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