sábado, 17 de agosto de 2013

Capitulo 3

Prendí el Stereo, inserte el mp3 en donde tenía distintas canciones clásicas que comprendían entre Mozart, Vivaldi, Verdi, Beethoven, Bach, Pachebell y Saliere. Mi suposición era cierta. La música logró calmarlo.

- Esto es magia negra, lo callaste y más encima se durmió- dijo atónita.

- La música siempre funciona- le sonreí- bien y ¿Dónde queda tú casa?

- No es necesario que me lleves  Zayn.

- No voy a dejarte en la calle sola con Hunter.

- No se para que te preocupas- balbuceó.

- Porque aunque suene raro creo que me importas- me sonrojé.

- Sigue conduciendo, yo te digo por donde- se giro para así esconder su rostro, eso provocó una sonrisa boba en mí.

Llegamos a esas típicas casas de clase media, me estacioné frente a su casa roja con tejado café de primer piso.
Tomé en brazos a Hunter y la seguí.

- Bien, dame a Hu- me detuvo en la puerta.

- Quiero llevarlo a su cama ¿me dejas?

- Bueno, entra- sonrió con resignación.

Entré a su casa y me dirigí directamente a la habitación del pequeño sin darme cuenta de mi entorno.
Deje al pequeño Ferguson en su cama, “___” me pidió dejarla sola un momento y esperé en el living comedor su pronta llegada, mientras observaba con cuidado cada cuadro que colgaba de la pared.
- Wooh- reaccioné luego de unos minutos.

- ¿Quieres beber algo? Tengo jugo de fresas y agua…

- Jugo por favor- sonreí- ¿Los hiciste tú?

- ¿Qué cosa?

- Los cuadros- dije obvio.

- Si pero son feos- me entregó un vaso de jugo.

- ¿Bromeas? son verdaderamente bellos.

- Todos los hice en la universidad, hace dos años.

- ¿Estudiaste arte?

- Si, ahora estudio pedagogía en arte en la universidad que queda a una cuadra del edificio en el que trabajas- sonrió.

- Nunca te había visto por aquí antes.

- Me trasladaron y bueno, estoy recién ordenando todo, por eso, disculpa el desorden.

- No te disculpes, es tu casa y puedes hacer lo que quieras con ella- bebí un sorbo de jugo- ¿Natural? Riquísimo.

- Si, a Hunter le gusta así.

- Bueno “___” debo irme, fue un gusto hablar contigo.

- Igualmente.

Nos dirigimos a la puerta, me despedí con un beso en su mejilla y salí.

- ¡Zayn!

- Dime- me gire.

- Gracias por todo- se apoyo en el marco de la puerta algo ¿coqueta?

No hay comentarios:

Publicar un comentario