sábado, 17 de agosto de 2013

Capitulo 2 parte 2

Te esta siguiendo Zayn, esto no es bueno, ten cuidado; me advierte mi subconsciente, di un leve golpe en mi cabeza y salí apresurado del edificio.

El puente me quedaba a solo 30 pasos de la gran estructura y 10 pasos más para llegar donde Margaret.

- Quiero un café, por favor, el anterior no lo pude disfrutar.

- Si vi que chocaste de nuevo con esa chica, lo hiciste a propósito- rió.

- No, nada que ver, ella chocó conmigo, ¿La habías visto antes?

- Nunca, creo que es nueva en Bradford, lleva un pequeño mapa consigo.

- Interesante- lleve mi mano izquierda a mi mentón.

Podrías darle una mano, así conocerla mejor y bueno quien sabe que es lo que pueda pasar después. Di otro pequeño golpe en mi cabeza, gire un poco su eje y de nuevo la vi. Corriendo.

- ¡El fin del mundo no es hoy!- grité a su dirección.

- ¿Ah?- se detuvo de golpe.

- Deja de correr mujer, puedes sufrir un accidente- se acercó a mí.

- Tú eres mi accidente, te pillo en todos lados- se cruzó de brazos.

- Obvio que me verás por aquí siempre, si trabajo allí- apunté el edificio.

- Wooh…

- ¿Te llevo?

- ¿A dónde?

- A tu casa, no se, por algo corrías.

- No suelo hablar con desconocidos, ni menos dejar que me lleven.

- No soy un desconocido, ya sabes mi nombre- ladeé la cabeza.

- Esta bien, acepto solo porque voy atrasada.

Nos dirigimos hacía mi Audi A7 Sportwagon color negro, me dio una indicación y eche andar el auto.

- Lo siento mucho por tu camisa- se acomodó en el asiento del copiloto.

- Descuida tengo más.

- ¿Siempre te vistes formal?

- Solo en la semana.

- Aah... bien llegamos, muchas gracias.

- ¿Un kindergarden?, ¿tienes un hijo?

- No, mi hermanito- sonrió para luego bajarse.

Aparqué aún acostado de la calle y me baje para observar la escena.

- Boo, no llegaste tarde – sonrió para luego abrazarla.

- Si, un amigo me trajo, ve a saludar, es el que está apoyado en el capo de ese auto.

- Wooh… un Audi A7 Sportwagon…

- Hola pequeño- le sonreí al niño castaño que miraba con una gran sonrisa mi auto.

- Hola… ¿Cómo te llamas?- me preguntó curioso.

- Zayn, y ¿tú? – me agaché para quedar a su altura.

- Me llamo Hunter- Ese nombre otra vez Zayn.

- ¿Puedo subir?

- Claro ven- abrí la puerta.

- No Hunter, ya nos vamos.

- Déjame llevarlos, es por aventar tus cosas al suelo y además ya esta oscureciendo.

- Si lo planteas de ese modo…

- ¡Si!- gritó su hermano interrumpiéndola.

- Discúlpalo, ama los autos.

- Así que te llamas Boo- me crucé de brazos.

- No, no me llamo así. Hunter me llama así de cariño.

- Y ¿puedo saber el nombre de esta linda doncella?- acaricié su mentón causando un leve rubor en sus mejillas.

- Mi nombre es “____” Ferguson.

- “___”… que lindo nombre- dije mientras observaba sus bellos ojos miel.

- ¡Pi!- nos interrumpió sorpresivamente la bocina.

- ¡Hunter! ¡NO!- regaño a su hermanito causando la infantil risa de él.

Durante el camino, el pequeño niño iba entusiasmado mirando el paisaje mientras su hermana le llamaba la atención.

- No lo regañes tanto “___”, te pondrás vieja antes de tiempo.

- Lo siento, es que me estresa que se mueva tanto.

- Es un niño, déjalo. Pero hay algo que lo puede tranquilizar.

- ¿Qué cosa?

- Música clásica- sonreí.

Prendí el Stereo, inserte el mp3 en donde tenía distintas canciones clásicas que comprendían entre Mozart, Vivaldi, Verdi, Beethoven, Bach, Pachebell y Saliere. Mi suposición era cierta. La música logró calmarlo.

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